Cómo elaborar un plan de prevención de riesgos laborales

Blog » Cómo elaborar un plan de prevención de riesgos laborales
La prevención de riesgos laborales es una de las materias pendientes que muchas empresas tienen. Si bien es cierto que, día tras día, son más las empresas que otorgan a esta disciplina la importancia que se merece, otras muchos relegan a una segunda posición el invertir en ella.
 
Son muchos los empresarios que creen que, disponer de un plan de prevención de riesgos laborales sólo compete a las grandes empresas y/o a aquellas que trabajan en sectores de actividad considerados peligrosos, pero esto no puede distar más de la realidad. Desde el 1995 contar con un plan de estas características es un requisito obligatorio para todas las empresas, tal es así, que su regulación aparece en la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales. Aunque la ley dicta que es obligatorio disponer de uno, una ley posterior, la LEY 25/2009, da la opción de realizar un plan más simplificado en materia de riesgos laborales dependiendo del personal en plantillas, las actividades que se realizan y la peligrosidad de las mismas.
 
Pasos para elaborar un plan de PRL
Realizar un plan de prevención de riesgos laborales puede ser sencillo, siempre y cuando se sepa cómo enfocarlo. Para que un plan de PRL esté completo debe incluir e incidir en estos puntos:
  1. Realizar una pequeña descripción de la empresa y su actividad.
  2. La estructura organizativa de la empresa. Este apartado tiene que describir la estructura de la empresa incluyendo el organigrama y las responsabilidades de cada nivel jerárquico de la empresa.
  3. Hay que ver qué procesos de producción tiene la empresa y qué se está haciendo a modo preventivo en estos para evitar riesgos. Esto es de suma importancia ya que, para que el plan de buenos resultados, hay que incorporar a cada proceso productivo unas medidas preventivas que lo conviertan en un trabajo fuera de riesgos.
  4. Realizar un planning de todas las actividades preventivas que se realizan en la actualidad y aquellas que están previstas realizar en el futuro. Dentro de este planning se incluirán, incluso, las acciones en materia de formación de riesgos laborales para todos los empleados.
  5. Escoger qué tipo de modelo de prevención se va a emplear. Existen diversos tipos de modelos de prevención: el Servicio de Prevención Propio (SPP) y el Servicio de Prevención Ajeno (SPA). A la hora de escoger se deberá hacer en base a las necesidades de la empresa y siempre contando con el beneplácito de toda la organización, ya que, cada uno de los trabajadores cuenta para que el plan de riesgos laborales salga adelante con garantías.
  6. Pensar qué recursos se van a destinar a la PRL. Recursos materiales, financieros y humanos que se van a destinar para cumplir correctamente el plan de riesgos.
 
Para que éste sea efectivo deberá formar parte de todos los niveles organizativos de la empresa, haciendo que estos queden recogidos en el plan y, lo más importante, haciendo que todos los empleados sean conocedores de todo lo que se incluye en el plan de PRL independientemente de su nivel jerárquico. Además, hay que recordar que el plan de prevención de riesgos laborales no debe permanecer intocable, al contrario, debe estar siempre en constante revisión para asegurar que el plan se adapta al 100% a la realidad actual de la empresa ya que, solamente así será efectivo.